Por qué regalamos todo esto
Dos razones honestas. La primera: casi todo lo que hacemos es algo que puedes hacer tú mismo — el RGPD te da los derechos, y fingir lo contrario sería deshonesto. Lo que pagas, si pagas, no es poder hacerlo: es no tener que hacerlo 180 veces y repetirlo otra vez seis meses después. La segunda: una empresa de privacidad que esconde lo gratuito tras un muro de pago no merece llevar la palabra privacidad en el nombre.